lunes, 12 de enero de 2009

Música & Drogas IV

LA HEROÍNA EN SPACEMEN 3 Y SPIRITUALIZED
TAKING DRUGS TO MAKE MUSIC TO TAKE DRUGS TO... (segunda parte)

Germán Lázaro

Opio: Aislamiento, confort, refugio, detalle.

Volviendo a Spacemen 3, el aislamiento de sus primeros tiempos les permitió combinar una serie de factores (experimentación con drogas, búsqueda de influencias musicales) que en tan solo un par de años les supuso un sonido propio y bien característico.

Su sello distintivo se apoyaba, en primer lugar, en el cúmulo de influencias exhibidas, que no era el habitual en una banda joven de la época (a principios y mediados de los ochenta no es nada común estar influido por Red Krayola). Además de peculiares, estas influencias presentaban un lógica inapelable: un haz de gustos e influencias perfectamente ordenados y planificados que tenían su envés en una realización casi exquisita, muy atenta al detalle, a los matices, de un modo que me atrevería a considerar como artesanal. De hecho, puede decirse que ni Spacemen 3 ni sus epígonos Spectrum y Spiritualized, son grupos eminentemente creadores.

En los temas firmados por ellos, incluso en los más característicos, como podría ser "Walking with Jesus", se tiene en todo momento la sensación de que se esto oyendo una influencia filtrada, que siempre están debiendo algo. No digo esto como una mala crítica, simplemente es una constatación. Quiero decir que, en esencia, no han inventado nada. Todo lo que han hecho ha estado siempre "basado en algo".

Lo cual me hace pensar en unas palabras de William S. Burroughs en el libro-entrevista El Trabajo, de Daniel Odier. En el se refiere a la heroina como una droga ideal a la hora de poner en orden materiales ya creados, no así para generarlos. Dicho de otro modo, los opiáceos en general se revelan muy útiles a la hora de hacer un montaje o una nueva versión (ajena o propia, no olvidemos que fue uno de los primeros grupos que desde el rock sometieron su propio repertorio a constantes remezclas, a veces logrando resultados sorpresivamente distintos sobre un mismo oroginal).

Si pensamos ahora en qué podía haber en aquella Inglaterra gris que les sacara de su refugio voluntario, querido, se me antoja que nos costaría encontrar algo. Así que, casi sin esfuerzo, se van concatenando una serie de vicisitudes y características que emanan de estos dos factores: opciones musicales/elección heroína. La voluntad de querer trabajar en la creación de algo bello, equilibrado, caprichoso, como los adornos de un jarrón chino. El opio y la heroína siempre han tenido que ver con una existencia ilusoria, sostenida mediante ornamentaciones y brillos. Frente a las grandes experiencias experimentadas con los alucinógenos, hay que admitir una cierta futilidad por parte del opio y la heroina. No se trata de dormir profundamente o de desaparecer a otro lugar. Es la duermevela porque nadie quiere irse del todo, sino experimentar una sensación de bienestar, de confort, sin fin. ¿Inútiles? Tal vez, ¿Imprescindibles? No necesariamente, ¿Placenteros? Siempre.

¿Un modelo escheriano?

Una frase típica de Spacemen 3 -y que podía ser extendida a sus proyectos ulteriores- es la que sirvió para titular uno de sus álbumes de remezclas: Taking Drugs to Make Music toto Take Drug to ("Tomar drogas para hacer música para tomar drogas"). La estructura de la frase y la preposición final to, 'para', sugieren que la consecuencia planteada no tiene conclusión: se toman drogas (que, entre otras cosas, alteran la percepción) para conseguir un resultado que resulte idóneo para ese estado excepcional en el que el sonido, muy especialmente, cobra otra dimensión. El ejemplo de los dibujos de Escher, que se hace pertinente también por otros motivos, guarda en este sentido una relación con esas vistas de seres en transformación infinita (o mejor, aparentemente sin final) y en los que es imposible dilucidar cuál de las dos criaturas resultantes ha dado pie a la otra.

Admito que en todo esto hay algo de decorativo. De hecho, el sopor del opio es básicamente decorativo. Pero también voluptuoso, y esta cualidad es la que, a mi juicio, hace muy interesante su trabajo aunque sea, ya he dicho que lo admito, desde el punto de vista de dejarse arrastrar, sin más, por unos tejidos sonoros.

Yo ya te lo dije