miércoles, 28 de octubre de 2009

The Jam


El 28 de Octubre de 1982 Paul Weller daba por finalizada la carrera de The Jam, uno de nuestros grupos preferidos de la historia en absoluto, bueno no, mucho más que eso...sabéis a lo que me refiero.

El caso es que Weller, ejemplo de independencia absoluta y de saber estar, supo poner fin al trío poco después de haber aupado su último álbum de estudio, "The Gift", al número uno de las listas británicas. Honesto con él mismo y con sus fans, poco después fundaría The Style Council, pero eso es ya otra historia.

En el comunicado de disolución Paul Weller decía entre otras cosas que:

"...hemos realizado todo lo que podemos como grupo. Me refiero a aspectos tanto musicales como comerciales. Quiero que todo lo que hemos hecho sirva de algo, y sobre todo odiaría que terminásemos viejos y con tensiones como tantos otros grupos. Quiero que terminemos con dignidad. Creo que ahora es el momento. Cuanto más tiempo continúa un grupo, más difícil resulta dejarlo, y por eso muchos grupos siguen hasta que llegan a no tener ningún significado. Nunca quise que The Jam llegase a esa situación..."

Sobran comentarios. Simplemente, lo adoramos.

Yo ya te lo dije

martes, 27 de octubre de 2009

Westbound Train


VIERNES 30 DE OCTUBRE 23H.

BLACK NOTE CLUB (Carrer Polo y Peylorón,15. VALÈNCIA). 10 €.

Acudan a nuestra despedida con el mejor ska de Boston con Westbound Train y en el sitio donde comenzamos nuestro periplo de conciertos, el Black Note, y donde diremos adiós a estos casi once años de ska a València.

BREDDA JAMAICAN AND RHYTHM & BLUES CLUB VALÈNCIA

Yo ya te lo dije

lunes, 26 de octubre de 2009

Nick Cave, God is in the house



Nick Cave, Casino l'Aliança de Poble Nou, Barcelona, 24 de octubre de 2009

Me decían que la sexta entrega de Saw se ha calificado como X y, por tanto, tan sólo podrá ser exhibida en salas de este género. Bien, pues siguiendo este baremo tal vez el show que nos brindó Nick Cave en el Casino L’Aliança de Poble Nou también debería haber sido relegado a estos cines. No así el corto que abría la velada que narraba la historia del “buen vendedor”.

Digo esto por la carga erótica del libro que vino a presentar, “The death of Bunny Munro” (edita Papel de Liar), y del cual se procedió a la lectura de tres fragmentos. El propio Cave nos leyó en persona los capítulos 3 y 13, mientras que Álex Brendemühl se encargó de destripar un divertidísimo capítulo 15, en este caso en español.

Muy interesante la nueva novela del australiano. Pero la velada no se compuso tan sólo de literatura. Las tres lecturas fueron solamente el eje de un recital dividido en tres bloques (bises aparte).

Nick Cave nos regaló muchos de sus clásicos y abrió una ronda de preguntas permanente mediante la cual supimos, ente otras cosas, que el próximo disco de Grinderman saldrá el año próximo, que no escucha a grupos actuales (aunque instó a un espectador a que le pasara una lista de recomendaciones) y que su héroe es, como no, Johnny Cash.

Estuvo irónico y cercano el bardo de las antípodas, muy desenvuelto, tanto que llegó a instituir un nuevo Papa para la ocasión, bailó en la distancia con una espectadora que trataba de seducirlo desde la platea, mandó que jodieran a otro admirador y bromeó acerca de lo que contenía la taza de la que estuvo bebiendo toda la noche. Ante la curiosidad de un espectador él se la sació asegurándole que no era otra cosa que crack lo que contenía su taza.

Eso si, no le sentó nada bien cuando desde el patio de butacas le dijeron que su nueva novela recordaba en algunos momentos a “La Carretera” de Cormac McCarthy.

Más de dos horas de espectáculo. Pero entendiendo espectáculo en su significado más amplio. Nick Cave estaba con ganas, si quizás también algo "sobre estimulado", pero mostró una generosidad y un sentido del humor que lo alejaban de ese rol de artista maldito que parece perseguirle.

Cave vino acompañado para la ocasión por Martyn Casey al bajo y la copa de vino y por su mano derecha, el fantástico Warren Ellis, que se ocupó de la percusión, maracas, guitarras, violín y flauta travesera. Nick Cave, por su parte, con su impoluto traje de raya diplomática, ahora se acercaba al piano para después colgarse la eléctrica dejando para la siguiente la acústica. También usó los tacones de sus relucientes zapatos como un instrumento más con una pericia increíble.

Cave repasó canciones de toda su discografía, alternando momentos reposados con otros más furiosos y potentes, pero siempre con la sensación de que iba a ser la última canción que interpretaran en esta vida. “The weeping song”, “Hold on to yourself” (me acordé mucho de Alberto Barbagallo, que la adora), “God is in the house”, "The love letter", “Into my arms”, “Dig, Lazarus, dig!”, “The Ship song”, “The Mercy Seat"... así hasta 18 canciones, incluyendo la primera interpretación del trio de “Midnight man”, que el australiano nos dijo que podría tender al desastre pero que resolvieron de un modo espléndido. Para el bis se reservaron “Lime tree arbour”, “Red right hand” y “Lucy”.

Tras la tremenda demostración de facultades, Nick Cave se sentó al borde del escenario a firmar libros y discos y a retratarse con unos fans emocionadísimos ante la oportunidad de acercarse al genio. Más de una hora estuvo allí el australiano, para desesperación de los servicios de seguridad del Casino. Que gran tipo.

Antonio

viernes, 23 de octubre de 2009

Ritmo Francés


Tal vez os pueda interesar...French Beat desde Francia el que nos traen de The Dadds, que vienen con su nuevo trabajo debajo del brazo, "Idées choc & propos chic", publicado por Groovie Records and Green Cookie.

Yo ya te lo dije

Stevie Wonder


Tal día como hoy, pero de 1962, Stevland Hardaway Judkins, más conocido como Stevie Wonder grabó el que sería su primer single, "Thank you for loving me all the way". El disco saldría bajo el nombre que utilizó en la primera época de su carrera, Little Stevie Wonder, ya que tan sólo contaba con 12 añitos cuando la Motown publicó ésta, la primera referencia de una carrera que ha llegado a hacerle vender más de cien millones de discos.

Si pincháis en este enlace lo encontraréis en un sin par dueto. Reverencia.

Yo ya te lo dije

miércoles, 21 de octubre de 2009

Sixties Rock Weekend 2010


Volvemos con noticias del próximo Sixties. Iván (un saludo para el buho) nos manda un primer y suculento adelanto. Ya conocemos cuáles serán las fechas. Tal y como aconteciera en la primera edición, será el último fin de semana de febrero cuando se inunde el Auditori y Palau de Congressos de Castellón del ambiente y la magia de nuestra década preferida. Concretamente los días 26, 27 y 28 de ese mes.

Entre los artistas cofirmados tenemos dos bandas londinenses, The Jim Jones Revue con su rock'n'roll fibroso y desenfrenado y los más puristas The Draytones, un auténtico grupazo. Además, vendrán también The Blue Van, directos de Copenague y, cerrando la presencia internacional, contaremos con los suecos Dollhouse y su garage irreverente.

En cuanto a los artistas de aquí nos encontramos, en primer lugar, a los leoneses Cooper, el grupo del ínclito Alex Díez. ¿Qué decir de ellos? Con sus melodías y actitud se encargarán de sentar cátedra por enésima vez. Desde Toledo, por su parte, llegarán Los Immediatos para inundar el escenario del Auditori del mejor yeye sixties de todo el panorama nacional.

Desde Santander aterrizará el power trío Soul Gestapo , potentes e intensos, tanto como los desternillantes Cool Frog, que desde Barcelona llegarán con ganas de dar guerra, y que no falte. Por último, los gallegos Mega Purple Sex Toy Kit, exhibirán, aparte del nombre más kitsch de todo el Festival, un interesante tratado de potente psicodelia.

Además, los allnighters, con Chema Rey como primer espada de una cuadrilla de reputadísimos pinchadiscos, el scooter run, las exposiciones de arte sixtie y el tradicional mercadillo ¿Qué más argumentos necesitáis? En fin, nos volvemos a ver allí este año (¿vale César?).

Yo ya te lo dije

Devuélveme la pasta.


Los Planetas – MIMED, Mislata (Valencia), 16 de octubre de 2009

“Devuélveme la pasta”


Bajo la infernal acústica del pabellón polideportivo El Quint de Mislata, se presentaban Los Planetas como plato fuerte de esta edición del MIMED. Anteriormente, entre otros, habían pasado por el mismo escenario un muy madrugador Josele Santiago, sin casi público por lo tempranero de su actuación (20:30 h.), y Maderita, voluntariosos pero incapaces de conectar con un público nada receptivo a cualquier otra propuesta que no fuera la del cabeza de cartel.

Llegada la esperada hora de aparición de los granadinos, el recinto registraba su mejor entrada y los que no habían dejado de alborotar (léase ‘dar por el ojete’) durante las anteriores actuaciones, dejaban las barras y se apretaban frente al escenario.

Todo, menos la mencionada sonoridad a lata del pabellón, parecía favorable para que J, Florent y compañía, como venía siendo habitual de un tiempo a esta parte, nos deleitasen con otro gran concierto. Y es que hay que reconocer que a lo largo de los últimos años Los Planetas han ganado mucho en profesionalidad y confianza. Pero visto lo visto, quizá sea ese a día de hoy su mayor defecto: el exceso de confianza. Al menos así lo demostraron en Mislata, con una actuación carente de actitud, donde se dedicaron a cumplir el expediente.

Con un set list no muy acertado que comenzó con “San Juan de la Cruz”, los de Granada se mantuvieron los primeros 45 minutos entre temas de su repertorio más reciente, como “Si estaba loco por ti” o “Ya no me asomo a la reja”, y otros medios tiempos, como “Corrientes circulares en el tiempo”, “Nunca me entero de nada” o “Deberes y privilegios”, que no terminaron de arrancar a los asistentes. En una segunda parte más animada, con pequeñas concesiones a los amantes de la tralla, como “Segundo premio” o “Santos que yo te pinte”, consiguieron animar a gran parte del respetable hasta el final de la actuación, donde dejaron que los hits de los bises, como “De viaje” o “Pesadilla en el parque de atracciones”, hicieran el resto.

Al final de la corrida, reparto de impresiones. Algunos, los más incondicionales y predispuestos, se daban por satisfechos. Otros, como en mi caso, tan seguidores o más que los primeros, muy decepcionados. Demasiada distancia entre público y banda, demasiada unilateralidad en el discurso, demasiada falta de actitud y ganas.

Jonás

martes, 20 de octubre de 2009

Estructura Social


Por Vicenç Navarro

Si ustedes leen la prensa o escuchan la radio o ven la televisión se darán cuenta que términos como burguesía, pequeña burguesía, clase trabajadora o lucha de clases (términos todos ellos utilizados ampliamente por las dos tradiciones sociológicas más importantes del mundo occidental, tanto la weberiana como la marxista durante la mayoría del siglo XX) han desaparecido prácticamente de la narrativa mediática y política del país. Aquellas voces aisladas que utilizan tales términos son inmediatamente acusadas de “anticuadas” o lo que es peor, son marginadas, mantenidas en cuarentena para impedir el contagio a la población.
Resultado de esta discriminación de estos términos del lenguaje hemos visto su sustitución por otros términos, agrupando la ciudadanía de España en tres clases sociales: los ricos, los pobres y la clase media, que está entre los dos polos, el de arriba –los ricos- y el de abajo –los pobres-. En esta nueva tipología, la mayoría de la ciudadanía está y se define como clase media. A las otras dos clases se las llama clase alta (a los ricos) y clase baja (a los pobres). De ahí que la nueva estructura social agrupa a los españoles en clase alta, clase media y clase baja.

En las encuestas sobre la estructura social, se le pide a la población, como consecuencia de este entendimiento de la nueva estructura social de España, que se defina, preguntándole, ¿es usted de la clase alta, de la clase media o de la clase baja? Y como es predecible, la mayoría de la población se define como clase media. De ahí que la gran mayoría de los medios de información y persuasión toman estas encuestas como muestra de que somos un país de clases medias. Tengo que reconocer que si un encuestador me para en la calle y, como parte de la encuesta, me pide, “¿es usted de clase baja?”, le contestaré mirándole fijo a la cara “y su madre también”, pues tal categorización es un insulto, independientemente de la voluntad del encuestador que sin ninguna duda no intenta insultar. Pero la pregunta es insultante. Y sin embargo se hace constantemente. En realidad, en estadísticas del estado español esta definición se hace incluso más detallada, con lo cual a los españoles se nos cataloga de clase alta, clase media alta, clase media baja y clase baja. Yo sugerí irónicamente que se añadiera otra categoría, la de baja baja. España, con esta nueva tipología se transforma en una sociedad de castas, con la casta superior, la casta media y la casta baja.

Un ejemplo reciente de tal manera de analizar la estructura social fue una encuesta que se publicó en El Periódico sobre la clase social de las audiencias televisivas. En tal encuesta se evaluaba la audiencia no sólo por su tamaño, sino también por su clase social, es decir, siguiendo la nueva terminología, clase alta, clase media y clase baja. Como que la encuesta de la audiencia valoraba más la audiencia de clase alta que la de clase baja, tengo curiosidad por saber cuantos televidentes del programa de clase baja equivalían a uno de clase alta. En esta visión, nos agruparon a los españoles en sectas (perdón, clase social) en la que unos están en la clase alta y otros en la clase baja, con la clase media por en medio.

Este tipo de lenguaje se ha ya generalizado y supone un insulto a los grandes sectores de la población trabajadora no cualificada y que queda agrupada bajo la categoría de clase baja. Me recuerda a aquella expresión utilizada por la oligarquía que gobernaba España durante la dictadura, que se refería a las personas de clases trabajadoras como “pertenecientes a las clases humildes”. No era infrecuente que se utilizara el término “pobre pero honrado”, asumiendo implícitamente que la mayoría no eran honrados, pues en caso de serlo no habría necesidad de aclararlo. Esta expresión, por cierto, continúa utilizándose. Así, en La Vanguardia, propiedad de la familia burguesa Godó en Cataluña, se publicó recientemente un artículo sobre el muy popular entrenador del Barça, Pep Guardiola, cuyos padres son obreros, a los cuales el artículo se refería como de “familia humilde pero honrada”. Esto está escrito en el año 2009, año que ha visto un enorme número de casos de latrocinio y corrupción en la burguesía catalana, lo cual parecería justificar que se utilizara la expresión para definir a una persona de clase alta, como un “burgués pero honrado”, categoría que comienza a ser una excepción.

Me parece correcta la expresión de persona de renta alta, mediana y baja. Pero me parece insultante que se hable de clase alta, media y baja. En realidad los términos burguesía, pequeña burguesía, clase media y clase trabajadora (a la cual pertenece la mayoría de españoles) son términos científicos y por lo tanto válidos tanto en el siglo XIX como en el XX y XXI. La ley de gravedad es muy antigua pero no es anticuada. Si no lo cree, salte de un cuarto piso y lo verá. Naturalmente que la composición de cada clase ha ido variando.

Así por ejemplo, la clase trabajadora en la mayoría de países desarrollados está constituida por trabajadores de servicios, en lugar de cómo antes, de trabajadores de la manufactura. Pero clases existen y ello es fácil de demostrar. Las cifras de mortalidad lo confirman. En general, hay una relación entre como la gente muere y como vive. En España un burgués vive dos años más que un pequeño burgués, el cual vive dos años más que un profesional de clase media, el cual vive dos años más que un trabajador cualificado, el cual vive dos años más que un trabajador no cualificado, el cual vive dos años más que un trabajador no cualificado con más de cinco años en paro. La diferencia entre el último y el primero son diez años (repito, diez años. En la UE-15 son siete años). Las distancias de años de vida son promedios y en general son menores entre las clases de renta superior que no entre las clases populares. Simplificar esta realidad y ponernos a todos en un sistema de castas en que la mayoría estamos en la media es una política de las “clases altas” para hacerle olvidar a usted y a mi que hay clases sociales en España, ocultando también que hay una lucha de clases que la clase alta gana casi cada día, incluso configurando el lenguaje que se utiliza en la cultura mediática y política del país.

Una última observación. Le ruego al lector que, si está de acuerdo con este artículo, lo envíe a cualquier periodista, tertuliano o político que utilice tales términos, exigiéndole que no insulte a la clase trabajadora de este país, que aún cuando su renta es baja, la clase no es una casta baja.

Publicado en el diario digital el PLURAL, 5 de octubre de 2009.


Yo ya te lo dije